Saturday, August 09, 1986

Primeras Composiciones

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By Steve McCamel 22/Feb/99

Fueron 5 meses los que padecí como aprendiz de guitarra española en el Santa Cecilia. Quedaba a tan solo dos cuadras de casa. Un amigo de ese entonces, Damián Szutan, me acompañó en esa aventura. Era como una escuela del siglo pasado, no solo por la infraestructura del edificio, sino también por la gerontez de los profesores. Y tengo dos recuerdos que cual fotogarfías reproduzco aquí: una viejecita muy amable, la profesora de solfeo enseñándome a mover mi mano de un lado para otro, con paciencia de oro, sin notar mi cara de embole, o concentrado en la señorita de turno; y subiéndo al primer piso la última vez que fui, con una partitura de Los Beatles a la clase de guitarra con el Profesor Pepei (si vive ahora tendría 97) y la desfiguración de su rostro al verla.



Finalmente decidí que no cuajaban las milongas y la música clásica con mis gustos musicales de entonces, y es por ello que me largué. Es triste reconocerlo pero lo que aprendí en esos meses es todo lo que conservo hasta la fecha. Con esos arpegios, y acordes, unos 5 o 6, saco chapa de haber compuesto más de cien temas. Desidia, arrogancia, o pelotudez? Creo a esta altura que ninguna de estas posibilidades excluye a la otra.

Es así que en agosto de 1986 me largo a componer. A todo esto mis viejos se habían separado a fines del '85. Mi hermano y yo quedamos a cargo de mi vieja en Yatay, y mi viejo se fue a vivir a Olleros con Marta, su nueva pareja (que había sido su primer novia). Ahí vivía también, Darío Sohn, su hijo menor, con quien nos hicimos amigos de entrada. Degustador de la música como mi hermano y yo, pero de gustos ligeramente diferentes (Lerner, Banana Pueyrredón, Elton John, etc.), por esa época me hacía escuchar sus composiciones (unos 20 temas, que a mi me sonaban todos iguales).

Lo bueno del quía era que se defendía muy bién con el piano, y también con la guitarra, la cual dominaba como yo jamás (o al menos hasta ahora) lo iría a alcanzar. Y fue en ese marco que me dije, porque no yo?. Y escribí una letra "Música eterna", la cual nunca iba a tener música. Pero me copé y comencé a componer (si se podía llamar así a eso) casi todos los días, luego una por semana, a veces 2 o 3 en un día... todo dependía. La cuestión era que las músicas, cuando empezaron a ser mías, me salían en un estilo muy Palito.

Eran en su gran mayoría temas dedicados a mis amigos de entonces, o co-compuestos con ellos, con letras de contenido jocoso, absolutamente nada serio. Y así, de forma irregular surgieron estos temas que configuran la etapa previa a The Versers. Uno de ellos, en septiembre de 1986, casi un año antes, Leibo y yo dimos lugar a nuestra primera composición en conjunto: una divertida canción dirigida a nuestra división del Pelle, entitulado "Barajas, prostis, rofos y otras yerbas", el cual nunca fue grabado.

Monday, June 16, 1986

Background Historico

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By Steve McCamel 20/Feb/98

A poco de cumplir los 10 años, volví a descubrir a los 4 bestias, cuando al matar a un tal John Lennon, se editó en Argentina un compilado medio falopa entitulado "20 éxitos de oro" y me volví un pendejo fanático insoportable (al menos para mis vecinos, que no paraban de escuchar a los Village People, y para asombro de amigos de mis viejos que no se cansaban de repetir que tendría que estar enfermo para escuchar a Los Beatles en pleno 1981 y encima con 10 años!!).


Esta locura me duró unos dos años de la cual me curé escuchando a Lionel Richie, Michael Jackson, Culture Club (aclaro que en esa época no tenía ni idea de lo que significaba un morfeta), FM USA, USA FOR AFRICA y al dogor de King Africa (no, ese vino después). Es en esa época cuando entro al Pelle, con la democracia incipiente y mi adolescencia incipiente (la pelada incipiente tardaría unos años más en llegar, pero ya sabía a esa altura que todo llega, ya me lo habían dicho).

Se que me saltié una etapa no menos importante, la de la escuela Primaria, que en esta reseña adquiere importancia por algunas personas que conocí. La hice en el Instituto Alberto Einstein, desde 1976 hasta 1983 (les suena?). Y sí...fue vivr la dictadura desde el aula, con maestras que en lugar de tizas, portaban picana. Y esto no es joda, muchos volvían llorando a sus casas prácticamente todos los días, sobre todo los últimos dos años, que con María Cristina y Marisabel, tu carpeta se llenaba de sangre derramada. Ya del vamos, en Preescolar, entre sillitas, temperas, y papel glacé conocí a Gabriela, la Turca, que las vueltas de la vida harían que fuera la señora de Carlos (o tendría que decir de Drummond?).

En 2º "B" se agrega al grado Gabriel, quién también tendría reservado un lugar privilegiado en el universo versero...ser compañero mío de banco en el Pelle. Lo que pasa es que ya en 7º grado al ir eligiendo cada uno colegio secundario, tanto la Turca, G.G., como yo optamos por el Pellegrone, para lo cual había que dar un examen maratónico, prepararse con meses de anticipación, etc. No sólo entramos los tres, sino que en el sorteo nos tocó mismo turno (de tres), el vespertino, y por el mismo precio la misma división 3º (de cinco). Sin entrar en detalle en lo que fue esa añorable etapa (1984-1988), se podría agregar que también del vamos entre los 35 personas que eramos en la divition, se encontraba Carlos R, y (otra casualidad?) fue compañero de banco del ya apodado Leibo.

Saturday, September 28, 1985

Barmitsva Rainer McCamel

Fiesta judaica del hermano de McCamel, primer registro videofotográfico Drummond-McCamel pre-Versers.


Barmitsva de Rainer

Steve McCamel y Drummond entrajados en el barmitsva de Rainer McCamel.

Friday, August 30, 1985

Amenaza en el Pelle




Corría tercero año del secundario de Drummond y McCamel cuando un viernes evacuaron al colegio por una amenaza de bomba que resultó ser una falsa alarma.

Monday, May 13, 1985

Primera Grabacion (perdida): Let It Be

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By Steve McCamel 21/Feb/99

A esta altura es necesario aclarar que estoy haciendo un recorte transversal, longitudinal, perpendicular, oblicuo o como más te guste. Lo digo en cuanto a que estoy comentando mi aspecto estudiantil, pero cae de maduro que lo hago para explicar como se fue configurando el mito. Lo aclaro porque otros ambitos que quedaron por fuera, podrían explicar otras amistades que me acompañaron, sobre todo en cuanto a mi etapa pre-Versers. Pero mejor no adelantarse.

Para la religión judía, los 13 años son importantes. Te hacés hombre de un día para otro. Vos recién te estás desayunando con nuevas sensaciones que te vienen de un cuerpo que cambia constantemente, te estás tratando de acomodar, de no quedar en ridículo cada dos por tres, en medio de todo eso, y en el marco de mi Bar-Mitzvá, mi tía Sarita me regala una guitarra. Habrá pensado que siendo ya un hombre iba a dominarla cual Hendrix criollo? Te equivocaste, Sara.
Si te hubieses detenido en tu faceta psi (aclaro que tía Sarita es una eminente psicóloga Mercosur), y no tanto en la hebraica, seguramente me hubieses regalado un cubo mágico, por pensar en algo irrompible, ya que mi puber torpeza no pudo evitar que apenas hecho el agasajo, se me resbalara de las manos, partiéndose elegantemente en dos.
Dos, dos años tardé en mandarla a arreglar a Casa Núñez, luego de la paliza que me dedicó mi father (nunca entendí bién si fue porque Sarita era su hermana, o porque me estaba dando su bendición por hacerme hombre...). Si saben hacer cuentas, para enero de 1986, con la viola recién encolada, me dirigí al Instituto Santa Cecilia para aprender a tocar dicho instrumento (con 15 años al otro instrumento ya lo estaba gastando, vamos a decir la verdad).

A todo esto, es importante destacar el primerísimo antecedente musical conjunto entre por ese entonces Leibo y el Tío (así me llamaban en el secundario). Unidos por los mismos gustos musicales (ya para 1985 había vuelto a las fuentes beatlescas) y por las primeras computadoras personales (Leibo con su Sinclair 2068, y yo con la Chotodore 64, luego de la TI994A) nos hacemos grandes amigos. Esto ocurre recién en 1985, por lo que en abril del mismo, estando en Uriarte (su casa en ese entonces, y lugar fundante del mito 2 años y medio más tarde) grabamos una tímida versión de "Let it be", el cual constituye un verdadero lost tape.

Como más tarde sería una modalidad característica, yo la cantaba acompañado por el piano de Leibo (un órgano Yamaha). Creo que Cacho fue un testigo fiel de ese momentum.

Monday, March 26, 1984

Primer contacto Drummond - McCamel


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By Steve McCamel 18/Feb/99



Por dónde empezar, cuando se trata de algo tan caro y especial para mi? Cómo encarar una reseña, una cronología de manera objetiva, cuando estoy escribiendo sobre una institución de la cual formo parte fundamental, me ha dado grandes satisfacciones y alimenta mi identidad a tal punto de otorgarme un segundo nombre? Desde ya esa es una tarea imposible, pero al menos en forma subjetiva, bien vale el intento, ya que por otro lado no existe nadie en el mundo que pudiese encarar tamaña proeza.

Y adivinaron por qué. Nadie querría hacerlo. Ni siquiera Charly Drummond. Empezemos por él. Su verdadero nombre es Carlos. Nació un 31 de diciembre de 1970 en la cuyana provincia de Mendoza. Hijo único se muda con sus padres a Buenos Aires, ya de chico (era tan precoz que él los trajo a los padres y no al reves). Yo lo conozco en 1984 cuando coincidimos en el Carlos Pellegrini, en la misma división (tercera) en 1º año.

Mi nombre real es Esteban, nací el 24 de febrero de 1971 en Buenos Aires y hasta ahí mi historia es más complicada...en 1972 nace mi hermano, y el clima se torna más denso. Hay que compartirlo todo.Mi primer contacto con la música fue un wincofón que se me cayó en la cabeza el mismo día que cumplí 4 años. Mis viejos ya sabían de mi temprana obsesión por los disquitos simples, por lo que para la fiestita en casa, pusieron el legendario winco bién léjos de mi alcance (visual), en un estante alto del placard de mi piezita. El accidente acaeció producto de mi tironear del cable para alcanzarlo, aterrizando en mi pequeña gran sabiola. Quizás así se entienda mi pasión musical y las secuelas psíquicas que permanecen hasta hoy en día.

Pero, cuál era el contenido de esos discos simples? Muy variado. Años más tarde comprendí que mis primeras influencias fueron Los Beatles, pero también Palito Ortega, Trini López, Julio Iglesias, Roberto Carlos, El Club del Clan, Neil Sedaka, Myriam Makeba y Roberto Breitman (mi tío, quien había grabado un mini acetato entitulado "Amame aunque sea un momento") entre otras basuras que pudieron haber atrofiado aún más mi sensibilidad musical, y producido más daño cerebral que el porrazo antedicho.

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